
Hace mucho tiempo tuve que hacer un trabajo para una fábrica de sanitarios. Hubo que sacarle fotos a los aparatejos como si fueran obras de arte. No sé por qué, en la publicidad de esas cosas hablan de "estilo" "diseño"... en fin. Como si no fuesen sólo para cagar. Como si uno pudiese soltar un tereso con la forma del David de Miguel Angel.
Pero no viene al caso:
El tema es que conocí a uno de los dueños de esta empresa, y en un momento el tipo me dijo: vos, cuando usás el bidet, ¿cómo te sentás?
Mi respuesta, obvia, fue: "y... de espaldas a la pared, como todo el mundo".
"Muy mal", me dijo. Y prosiguió: "Todo el mundo usa el bidet así, y no lo entiendo... ¿no es más fácil sentarse mirando hacia la pared, y así manejar las canillas con mucha más comodidad?"
Es tan cierto, que hasta suena tonto. ¿Por qué damos la espalda y hacemos malabares para abrir las canillas, si podemos verlas de frente?
Cuántas otras cosas haremos al revés, y nunca nos dimos cuenta.